Según la leyenda, durante la conquista de la ciudad, Jaume I acampó a las afueras con su ejército.
Una noche, mientras todos dormían, un murciélago empezó a revolotear sobre su tienda haciendo un ruido tremendo.
El rey se despertó sobresaltado, y justo entonces descubrieron que los enemigos se acercaban para un ataque sorpresa.
Gracias al aviso del murciélago, se prepararon a tiempo, resistieron y ganaron la batalla.
Desde ese día, el rat penat pasó de ser un simple animal nocturno a convertirse en guardián de València,
y desde entonces corona nuestro escudo con las alas bien abiertas.
Hechas en la Comunitat Valenciana con algodón sostenible.
Con A la fresca no llevas un simple souvenir, sino un pedacito de la historia de València.
Tallas disponibles: S · M · L · XL · XXL








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